martes, 6 de julio de 2010

CAPITULO 7. La importancia del consumo y el ahorro


Titulo del Libro: MACROECONOMIA EN LA PRACTICA
Autor: LARRAIN FELIPE
Editorial: PEARSON
Año: 2005
Pag. 91-105



El comienzo de la recesión en Estados Unidos, en marzo de 2001: el impacto psicológico de los atentados del 11 de septiembre del mismo año, y la guerra en Irak, en marzo de 2003, afectaron en forma significativa los indices de confianza de los consumidores, los cuales miden el estado de animo frente a condiciones económicas como el desempleo, la inflación y las expectativas sobre los acontecimientos futuros.

Como se verá a lo largo del presente capítulo, las perspectivas sobre el futuro de la economía resultan primordiales para entender el comportamiento del principal componente del PIB; el consumo, que es el destino principal de la producción. Comprender los factores que determinan el consumo de una familia y de un país resulta fundamental para entender cómo funciona la economía. En primer lugar, el consumo es el destino de la mayor parte de la producción nacional. En consecuencia, cuando una economía local se estanca o crece muy poco, una de las principales preguntas que las autoridades que administran las cuestiones económicas deben responder es cómo van a reactivar el consumo. En segundo lugar, las decisiones relacionadas con el consumo son la otra cara de la medalla de las decisiones de ahorro.

LA DECISION ENTRE CONSUMO Y AHORRO

Las familias periódicamente disponen de ingresos laborales o financieros, además de que tienen una idea aproximada de los ingresos que podrían recibir a futuro. La decisión entre consumo y ahorro no depende solo del ingreso y la riqueza actuales, sino también de las expectativas fururas; por ello se afirma que se trata de una decisión de carácter "intertemporal".

Las familias prefieren una trayectoria de consumo estable a una inestable. Puesto que el ingreso llega a fluctuar entre períodos, la relación entre consumo e ingreso corriente no es tan clara. Aquellas familias que pueden endeudarse en los mercados financieros determinan su consumo no sobre la base del ingreso presente, sino del ingreso permanente. Este ultimo es una especie de promedio que se obtiene entre el ingreso actual y el ingreso futuro esperado.

Otra observación importante es que hay un patrón regular del ingreso durante la vida de las personas. Cuando son jóvenes, sus ingresos son bajos, por lo que a menudo se endeudan (o "desahorran"), ya que suponen ganarán más con el correr de los años. Durante sus años productivos, sus ingresos alcanzan un máximo en la edad madura: pagan sus deudas contraídas con antelación y ahorran para cuando se jubilen. Al jubilarse, sus ingresos laborales caen, por lo cual deben consumir los recursos que acumularon hasta entonces.



LAS RESTRICCIONES DE LIQUIDEZ Y EL AHORRO PRECAUTORIO

En terminos generales, la restricción de liquidez, se define como la incapacidad de algunos individuos de endeudarse considerando sus ingresos futuros, lo cual se debe a que quienes otorgan el crédito suponen que esos individuos enfrentarán dificultades para pagar los préstamos, y no cuentan con las garantías adecuadas que los respalden. Esto llega a invalidar algunas de las conclusiones anteriores sobre el consumo, que se basaban explícitamente en el supuesto de que los agentes económicos son capaces de tomar y otorgar créditos libremente, dentro de los límites que le imponen sus ingresos a lo largo de toda su vida.

Los mercados financieros por lo general prestan contra una garantía, no sólo contra la promesa de que un deudor financiará el servicio de su crédito con sus ingresos laborales futuros.

Una importante lección es que, con restricciones de liquidez, el consumo y el ahorro se relacionan con el ingreso corriente de forma más estrecha que si no existiesen tales restricciones.


El consumo depende de las expectativas de ingreso venidero; por lo tanto, a mayor incertídumbre sobre el futuro, las personas ahorrarán más. De acuerdo con ello, se esperaría que, entre dos individuos con ingreso promedio similar, ahorre más aquel cuyo ingreso sea más variable. Se trata de un fenómeno que sirve para entender por qué, luego de las recesiones, el consumo reacciona cautelosamente a la recuperación de la actividad económica, aunque no haya restricciones de liquidez: las personas necesitan determinar claramente si el schock negativo tuvo una naturaleza transitoria o permanente; en consecuencia, el consumo sube en forma gradual hasta los niveles que se observan antes de la crisis.



Adicionalmente, las altas tasas de morasidad en los créditos al consumo llevaron a las instituciones financieras a imponer mayores restricciones para su otorgamiento. El pobre desempeño del consumo ocurrió a pesar de las constantes reducciones en la tasa de interés por parte del Banco Central, que se destinaron a fortalecer el consumo y la inversión. Lo anterior muestra el poderoso efecto de las expectativas en el consumo. Cuando éstas se deterioran, llegan a anular los efectos de las políticas económicas tradicionales.


EL AHORRO NACIONAL

El ahorro agregado depende de la distribución por edades de la población y del crecimiento del ingreso, pues ambos factores ayudan a determinar la riqueza de los ahorrantes jóvenes, en comparación con los desahorrantes mayores. El efecto de la tasa de interés sobre el ahorro y el consumo es ambiguo en términos teóricos, en tanto que los resultados empíricos no son concluyentes. Una tasa de interés mayor resulta un incentivo para aumentar el ahorro, lo cual, dado el nivel de ingreso, se conoce como "efecto sustitución". Sin embargo, si la familia es acreedora neta (tiene mas activos que pasivos financieros), el incremento de la tasa de interés también aumenta el ingreso futuro; por lo tanto, tiende a incrementarse el consumo y a reducirse el ahorro ("efecto ingreso").

En el caso de una familia que es deudora neta (cuenta con más pasivos que activos), ambos efectos del aumento de la tasa de interés van en la misma dirección: hacia un aumento del ahorro. En general, se considera que el efecto sustitución es más fuerte que el efecto ingreso, por lo que el ahorro responde positivamente a las alzas de la tasa de interés.

Las tasas de ahorro difieren en forma significativa entre países. Una regularidad empírica del ahorro es que las economías que crecen más rápido tienden a mostrar tasas de ahorro mayores que aquellas que lo hacen más lento. No se puede saber si el alto ahorro determina el alto crecimiento, o si es alto crecimiento el que genera un gran ahorro. En la practica quizá la casualidad vaya en ambas direcciones.

9 comentarios:

  1. que onda brther pues aqui pasando de nuevo
    y espero que para el otro le eches mas ganas
    que de todas maneras este trabajo es chido
    no se le pide nada cumple con toda la rubrica
    camaras adiosin bey

    ResponderEliminar
  2. Saludos Eduardo, excelente combinacion de informacion e imagenes, me agrado tu trabajo, nos vemos pronto, cuidate.

    ResponderEliminar
  3. Hola que tal Mi estimado Ingeniero, que onda con estos Blogs, estas algo extensos y como ke salen de tu perfil no crees, pero bueno echale ganas a la escuela, me parece correcto el diseño y la combinacion se ve cool.

    ResponderEliminar
  4. hola pallares.. buen trabajo, te extendiste un poco pero nunca esta de mas, las imagenes que utilizaste estan justificadas con el texto.. suerte..

    ResponderEliminar
  5. me encanta tu blog y tu tambien; buena informacion ademas concreta bien sigue asi

    ResponderEliminar
  6. hola pallares me gusta tu blogs esta padre cuidate mal amigo jajajaja estilo tuyo definitivamente felicidades

    ResponderEliminar
  7. muy bien mal amigo, como dicen es tu estilo, tocaste muy bien los temas y las imágenes van acorde a los mismos....sigue asi

    ResponderEliminar